Preguntas frecuentes

Consiste en obtener pequeñas muestras de la próstata para saber con precisión si el crecimiento prostático es benigno o existen células malignas.

Introducimos una sonda del ecógrafo por el recto y guiados por la ecografía puncionamos la próstata a través del recto o periné para tomar 12 pequeños fragmentos de diferentes zonas de su próstata. Así realizamos un muestreo detallado de toda su próstata para precisar si existen células malignas.

En la imagen se muestra como una delgada sonda del ecógrafo introducida por el recto nos indica donde debemos realizar las diferentes tomas de biopsias.

En el Instituto Urología y Medicina Sexual realizamos la biopsia prostática en colaboración con un anestesista que le duerme (sedación rápida) para que usted no tenga ningún dolor.

Posteriormente se queda una hora en la clínica y cuando usted está totalmente despejado de puede marchar a su domicilio.

Si se realiza con la adecuada preparación, las complicaciones son muy poco frecuentes. Las más importantes son:

Infección o Fiebre: Administramos protección antibiótica antes y después de la biopsia para minimizar esta complicación.

Sangre en orina: Tiene poca importancia

En la primeras micciones puede existir un poco más de dificultad de lo habitual para orinar pero esto cede espontáneamente.

Puede solicitar consulta en el Instituto Urología y Medicina Sexual (976 903 302). Le veremos con rapidez. Si la indicación de realizar una biopsia prostática es clara se la realizaremos cuando a usted le venga bien y obtenemos el resultado en 24 horas.

Tras la biopsia prostática usted se marcha a su domicilio. Le indicamos un teléfono móvil donde puede llamarnos si tiene algún problema. Antes de 48 horas le veremos nuevamente para entregarle el resultado definitivo de la biopsia con un informe médico.

Si presenta un PSA elevado o un Tacto Rectal sospechoso debe confirmarse o descartarse la presencia de un cáncer de próstata mediante una biopsia de próstata. Esperar no conduce a nada.

Si existe un cáncer de próstata cuanto antes se diagnostique y se trate mejor.

En el Instituto Urología y Medicina Sexual podemos realizarle la biopsia prostática con rapidez, sin dolor y con unos honorarios ajustados.

Cuando en una revisión prostática se observa una PSA (Antígeno Prostático Específico) elevado (mayor de 4), o dicho PSA va subiendo progresivamente o en el Tacto Rectal existe una zona "dura" en la próstata tenemos la "sospecha" de que puede existir un cáncer de próstata.

La única prueba que nos puede confirmar la presencia o ausencia de un cáncer de próstata es la realización de biopsias prostáticas dirigidas con ecografía.

No obstante, un urólogo experto debe analizar en detalle las cifras de PSA (manejo inteligente del PSA) y del tacto rectal antes de indicar una biopsia.

¿Es importante hacerla pronto?

Es muy importante. Como hemos dicho la biopsia prostática se realiza ante la sospecha de un cáncer de próstata y cuanto antes tengamos un diagnóstico fiable mejor.

Si la biopsia prostática nos dice que es una próstata benigna, fenomenal. Si por el contrario, se confirma la presencia de un cáncer de próstata cuanto antes lo tratemos mejor. El cáncer de próstata si se trata pronto se cura.

Además, es importante hacerla bien, por un urólogo con amplia experiencia.

La terapia con láser verde (Green Light HPS) consiste es un procedimiento mínimamente invasivo. Se introduce una pequeña fibra por el conducto de la orina (uretra) y a través de esta fibra se trasmite una energía láser de alta potencia que vaporiza selectivamente el tejido prostático de manera rápida y efectiva.

El nuevo láser verde (Green Light HPS) emite una luz verde con una longitud de onda de 532 nm y una potencia de 120 vatios que permite vaporizar el tejido prostático que comprime el conducto de la orina (uretra). Simultáneamente fotocoagula los vasos sanguíneos, evitando la posibilidad de sangrado. Esta ausencia de sangrado es una de las grandes ventajas del láser verde.

El nuevo láser verde (Green Light HPS) no produce necrosis profunda y no ocasiona los síntomas irritativos que producen otros sistemas de láser o la RTU de próstata.

La vaporización fotoselectiva de la próstata es el avance más importante que se ha realizado en los últimos 25 años en el tratamiento quirúrgico de la hiperplasia benigna de la próstata (HBP).

Este sistema láser fue desarrollado en la Clínica Mayo (Rochester-Minnesota-USA). Los primeros estudios se realizaron en perros. A partir de 1998 se presentaron los primeros resultados con hombres. Desde entonces cada vez son más los pacientes con HBP tratados con esta técnica con excelentes resultados.

Se han tratado más de 400.000 pacientes con este láser verde y se han publicado más de 60 trabajos en las más prestigiosas revista médicas que demuestran que es un método extremadamente eficaz, seguro y muy cómodo para los pacientes.

Este láser verde (Green Light HPS) de alta potencia se aplica a través de cistoscopio de pequeño grosor que se introduce por el conducto de la orina. El líquido de irrigación que se utiliza es agua estéril, por lo que no puede producirse el Síndrome de Reabsorción que puede presentarse tras una RTU de próstata clásica.

Para la aplicación del láser verde (Green Light HPS) se aconseja realizar una anestesia regional (epidural), general o sedación.

La luz de láser verde (Green Light HPS) de 532 nm tiene un nivel de absorción muy alto por el tejido prostático y mínimo por el agua. Esto permite la vaporización del tejido prostático. La próstata se convierte en vapor de agua que se elimina a través de un sistema de irrigación continua. Al mismo tiempo se cierran los vasos sanguíneos (fotocoagulación) por lo que no se produce sangrado.

El láser verde (Green Light HPS) produce una vaporización de 1 a 2 gramos de próstata por minuto.

Como no se produce sangrado, no es necesario dejar el sistema de lavado continuo de la vejiga y de la próstata que es obligado tras una RTU clásica.

Al acabar el procedimiento suele dejarse una sonda vesical que se retira aproximadamente a las 12 horas y el paciente se marcha a casa, con una estancia hospitalaria de unas 24 horas.

El láser verde (Green Light HPS) ofrece unos resultados tan buenos como la RTU clásica pero sin presentar las complicaciones que pueden aparecer con dicha RTU.

Al vaporizar el tejido prostático que comprime el conducto de la orina los resultados son inmediatos. Al retirar la sonda vesical a las 12 horas, el paciente orina con un excelente flujo miccional y puede marcharse a su casa.

En más de 400.000 pacientes tratados se ha presentado:

- Alivio inmediato de los síntomas.

- El 95% esta muy satisfecho con el procedimiento.

- El flujo urinario aumentó en un 200%.

- Vuelta a las actividades habituales (sin realizar esfuerzos) en 2 ó 3 días.

Los resultados se mantienen a largo plazo. En 5 años de seguimiento en la Clínica Mayo (Rochester-Minnesota-USA) ningún paciente ha requerido una nueva intervención por hiperplasia benigna de la próstata.

Una ventaja fundamental es que al vaporizar y no producirse sangrado, no se ha necesitado trasfusión de sangre. Los pacientes que toman antiagregantes (aspirina y otros) o anticoagulantes (sintrom) evolucionan mucho mejor con el láser verde que con la RTU.

Las complicaciones que pueden aparecer con el láser verde (Green Light HPS) son mínimas.

En el 10% de los casos pueden aparecer síntomas irritativos (escozor, urgencia, aumento de la frecuencia miccional) que suelen ser leves, ceden con un tratamiento antiinflamatorio y desaparecen en poco tiempo.

En un 5% puede presentarse sangre en la orina que no requiere ninguna actuación y cede bebiendo más líquidos. Es importante que el paciente no realice esfuerzos importantes, ya que una actividad física vigorosa puede favorecer el sangrado.

Menos de un 1% ha referido disminución de la erección.

Entre el 29 y el 41% de los varones que han sido tratados con láser verde han referido eyaculación retrógrada. Con la RTU clásica la incidencia es del 70 al 90%. La eyaculación retrógrada consiste en que durante la relación sexual el semen en de vez de salir por la punta del pene se va a la vejiga y luego se elimina con la orina.

La eyaculación retrógrada tiene poca importancia ya que el deseo sexual, la erección y el placer u orgasmo son similares a antes del procedimiento. La eyaculación retrógrada solo tiene importancia si se desea tener hijos.

Todos urólogos con experiencia sabemos que la RTU de próstata si se realiza correctamente ofrece buenos resultados a medio y largo plazo, pero es incómoda para el paciente, puede producir sangrado y pueden surgir complicaciones.

La gran ventaja del láser verde (Green Light HPS) es que ofrece los mismos buenos resultados que la RTU pero con muy pocas complicaciones

Con el tratamiento con láser verde (Green Light HPS):

- No hay pérdida de sangre. El efecto de fotocoagulación del láser verde hace que sea una técnica muy indicada en pacientes con antiagregantes y anticoagulantes.

- La sonda vesical puede retirarse a las 12 horas. Con la RTU la sonda se retira a los 5-6 días.

- La estancia hospitalaria es de unas 24 horas. Con la RTU el paciente permanece en la clínica 5-6 días.

- Se produce un alivio inmediato de los síntomas con importante mejoría del flujo urinario.

- Menos de un 1% ha referido disminución de la erección.

- Los resultados se mantienen a largo plazo y no se necesitan nuevas cirugías sobre la próstata.

- En 2 ó 3 días pueden realizarse las actividades habituales, evitando los esfuerzos importantes.

La vaporización de la próstata con láser verde (Green Light HPS) es una técnica muy segura, que no produce sangrado y muy cómoda para el paciente.He realizado muchas RTU de próstata con buenos resultados. El nuevo láser verde (Green Light HPS) ofrece unos resultados igual de buenos pero sin complicaciones.

La próstata es el órgano que con mayor frecuencia se ve afectado por enfermedades en hombres mayores de cincuenta años.

A partir de los cuarenta años, la próstata empieza a crecer. Este crecimiento puede ser benigno (hiperplasia) o maligno (cáncer). Es fundamental realizar un diagnóstico precoz ya que el cáncer de próstata si se diagnostica pronto puede curarse.

La próstata es un órgano del sistema reproductor del varón. Es una glándula, con forma de castaña, colocada debajo de la vejiga y por delante del recto. La uretra (conducto por donde sale la orina) atraviesa la próstata por el centro, de manera que la orina sale de la vejiga atravesando la próstata.

La función principal de la próstata es producir un líquido que se une al semen para mejorar la calidad de los espermatozoides y aumentar la fertilidad.

Las tres enfermedades que se desarrollan más frecuentemente a partir de la próstata son:

- Hiperplasia Benigna de Próstata (crecimiento benigno)

- Cáncer de próstata (crecimiento maligno)

- Prostatitis (infección) Ver apartado: Prostatitis Crónica / Dolor Pelviano Crónico

- Es importante realizar un correcto diagnóstico diferencial para indicar el tratamiento apropiado.

A partir de los 40-45 años la próstata puede crecer rápidamente dando lugar a la hiperplasia benigna de próstata (HBP). La HBP, puede comprimir la uretra y es la responsable de la aparición de síntomas urinarios (problemas para orinar) en la mayoría de hombres mayores de cincuenta años.

La frecuencia de aparición de HBP aumenta conforme mayor es la edad del varón.

El crecimiento de la próstata puede producir síntomas que denominamos irritativos:

- orinar con más frecuencia (polaquiuria)

- levantarse por la noche a orinar (nicturia)

- tener que ir rápidamente al servicio cuando se tienen ganas de orinar (urgencia miccional)


Síntomas que denominamos obstructivos:

- disminución de la fuerza y el calibre miccional

- dificultad para comenzar la micción

- goteo al terminar la micción

- sensación vaciamiento incompleto de la vejiga

- en ocasiones retención de orina (incapacidad para orinar)

Estos síntomas imitativos u obstructivos suelen asociarse y en general son evolutivos, es decir van empeorando.

En algunos pacientes parte de la orina queda retenida en la vejiga (orina residual). Cuando este proceso avanza, se produce una distensión de la vejiga y posteriormente una afectación de las vías urinarias (uréteres) y del riñón que puede desembocar en una insuficiencia renal.

La disfunción eréctil es la incapacidad para mantener la erección lo suficientemente rígida para permitir una relación sexual satisfactoria.

Todos los hombres pueden tener problemas para alcanzar la erección en algún momento de sus vidas, especialmente cuando están cansados, sufren estrés o están bajo los efectos del alcohol o padecen una enfermedad grave.

En nuestro país, la disfunción eréctil afecta al 19% de los hombres entre 25 y 70 años. Esto supone que más de dos millones de españoles presentan impotencia.

La frecuencia de la disfunción eréctil aumenta con la edad y afecta al 14% de los varones de 40 a 49 años, al 25% de hombres de 50 a 59 y al 49% de 60 a 69 años.

El pene consiste en dos columnas de tejido eréctil que se denominan cuerpos cavernosos (producen la erección) y un conducto (uretra) por donde sale la orina. Durante la erección, este tejido eréctil se rellena de sangre, el pene aumenta de tamaño y se vuelve rígido.

En los cuerpos cavernosos existen unas cavidades que se llaman sinusoides y en flaccidez están vacíos. Cuando se produce la erección, llega gran cantidad de sangre a los cuerpos cavernosos y estos sinusoides se relajan y almacenan la sangre. Una adecuada entrada y almacenamiento de sangre produce el aumento del tamaño y la rigidez del pene. Si la sangre no entra correctamente, o bien se escapa de los sinusoides, entonces se produce una dificultad para lograr y/o mantener la rigidez.

La disfunción eréctil puede ser orgánica (origen físico) o psicológica (origen psicológico). No obstante, en muchos pacientes con disfunción eréctil de origen orgánico se añade un componente psicológico que la agrava.

La impotencia orgánica es la más frecuente y se produce por un trastorno del pene o de los mecanismos relacionados con la erección. Existen varios tipos de disfunción eréctil:

a) Vascular

Es muy común. Se produce cuando llega poca sangre al pene o no se retiene adecuadamente dentro de los cuerpos cavernosos, originándose un escape de sangre y un descenso brusco de la erección.

Las causas más frecuentes de impotencia vascular son: diabetes, hipertensión, aumento del colesterol, tabaquismo, y enfermedades cardiovasculares. En estos pacientes con factores de riesgo cardiovascular, la disfunción eréctil puede ser el primer síntoma "centinela" de enfermedad cardiovascular que progresará con el tiempo.

b) Neurológica

Cuando existen problemas en la transmisión de órdenes que el cerebro y la médula espinal envían al pene, a través de los nervios erectores, para que se produzca una erección.

Producen este tipo de impotencia la diabetes, las enfermedades de la médula y las cirugías realizadas por cáncer de próstata, vejiga y recto (lesión de nervios erectores).

c) Hormonal

Cuando el organismo produce menos hormona masculina (testosterona) de la que se necesita. Se denomina hipogonadismo.

d) Por medicamentos

Muchos medicamentos que se usan para el tratamiento de enfermedades como la hipertensión o la depresión pueden afectar a la función eréctil.

e) Psicológica

En estos casos el mecanismo peneano de la rigidez es normal, pero la erección se ve dificultada por problemas psicológicos que pueden deberse a ansiedad de ejecución (miedo a no conseguir una erección), problemas de pareja, depresión u otros problemas psicológicos. El estrés de cualquier tipo puede afectar al acto sexual.

Existen factores de riesgo vascular como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo o el aumento del colesterol que producen lesiones progresivas en todas las arterias del cuerpo. Las arterias del pene son muy parecidas a las arterias coronarias que irrigan al corazón.

Varios trabajos han demostrado que los pacientes con riesgo vascular pueden desarrollar inicialmente una disfunción eréctil. Si estos factores de riesgo no se corrigen, la enfermedad vascular avanza y puede producirse un infarto de miocardio y enfermedades vasculares en el cerebro, en el corazón y en todas las arterias del organismo.

En este sentido es muy importante saber que la disfunción eréctil puede ser una "señal de alarma" que nos avisa que las arterias se están cerrando. Cuando un paciente presenta disfunción eréctil debe consultar para prevenir enfermedades del corazón.

Si usted considera que tiene problemas de erección debe consultar a su médico. El médico de cabecera puede ofrecerle una orientación inicial.

El médico más aconsejable para tratar la disfunción eréctil es el urólogo experto en medicina sexual, también llamado uro-andrólogo.

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual somos especialistas en el estudio integral del varón. Ofrecemos una atención personalizada con la máxima confidencialidad.

Un urólogo experto en medicina sexual puede diagnosticar y tratar una disfunción eréctil con muy pocas pruebas. El diagnóstico y el tratamiento debe ser individualizado, es decir, personalizado para cada paciente y su pareja.

Una buena historia clínica, realizada por un profesional experto en este campo, es la piedra angular del diagnóstico. Esta buena historia clínica junto con la exploración física adecuada nos indica el tipo de impotencia y la causa.

Además nos permite valorar la repercusión psicológica que la impotencia produce sobre el paciente y su pareja.

A partir de su historia clínica un uro-andrólogo experto solicitará los análisis de sangre más adecuados para cada paciente.

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual esta evaluación básica (historia, exploración y analítica) nos permite informar al paciente de la causa de su problema y ofrecerle el tratamiento más adecuado.

Disponemos en nuestra consulta de un equipo de ecografía y doppler que nos permite realizar un detallado estudio vascular del pene (eco-doppler). Con esta técnica podemos valorar el factor arterial (sangre que entra) y el factor veno-oclusivo (sangre que se escapa). Este estudio eco-doppler es fundamental para distinguir entre causa psicógena y orgánica.

En muy pocos pacientes, sobre todo en jóvenes, es necesario recurrir a pruebas muy específicas.

Actualmente existen distintas opciones terapéuticas. El tratamiento debe ser personalizado y las soluciones son mejores cuando se conoce la causa y es posible actuar sobre ella.

En pacientes con disfunción eréctil de origen psicológico es fundamental un asesoramiento psicológico para hablar de la disfunción eréctil con él y con su pareja y ayudarles a superar el problema. Es muy importante tranquilizarlos y disminuir la tensión en la relación de pareja. Si existe una depresión o un problema psicológico acusado puede ser necesario un tratamiento psiquiátrico.

En los pacientes con disfunción eréctil hormonal, existe un déficit de testosterona y responden muy bien a un tratamiento sustitutivo con testosterona (ver apartado descenso del deseo sexual). Actualmente en pacientes con déficit de testosterona podemos admnistrar esta hormona en forma de gel o de inyección.

En pacientes jóvenes con disfunción eréctil arterial debemos realizar un eco-doppler peneano enfocado a una microcirugía de revascularización peneana.

En pacientes con factores de riesgo vascular (hipertensión, colesterol, tabaco, diabetes) deben corregirse estos factores para evitar que desarrollen una enfermedad cardiovascular grave (infarto de miocardio, arterioesclerosis, etc…).

Existen diferentes tratamientos para pacientes con disfunción eréctil. Debe plantearse a cada paciente el tratamiento más apropiado a su impotencia, empezando inicialmente por los tratamientos más sencillos.

Los tratamientos actuales para la disfunción eréctil orgánica son:

 -  Hormonas (testosterona)

 -  Fármacos orales (Sildenafilo, Tadalafilo y Vardenafilo)

 -  Inyección de un medicamento en el pene

 -  Prótesis de pene

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual, tras un diagnóstico adecuado, explicamos al paciente todos los tratamientos que existen, cómo actúan y qué ventajas y problemas tienen. De acuerdo a la opinión y preferencias del paciente, planteamos el tratamiento más adecuado.

Existen tres medicamentos, que pueden administrarse en forma de pastillas para tratar la impotencia. Son Sildenafilo (Viagra®), Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®).

Actúan bloqueando una enzima específica del pene (fosfodiesterasa 5) y de esta manera potencian los mecanismos naturales de la erección. Como son potenciadores naturales de la erección, es necesario que exista estimulación sexual, para que funcionen.

Estos inhibidores de la fosfodiesterasa 5 ofrecen buenos resultados en más del 70% de los pacientes y son bien tolerados.

Cuando un urólogo experto en medicina sexual ha realizado un diagnóstico adecuado y le ha recomendado un fármaco para la disfunción eréctil, la presencia de efectos adversos es muy rara.

Estos medicamentos pueden producir: dolor de cabeza, rubor, congestión nasal, dolor de estómago, etc... pero en general son leves y muy poco frecuentes.

Estos fármacos (Sildenafilo, Taldalafilo y Vardenafilo) por si mismos, no producen ningún problema sobre el corazón.

Los pacientes que toman medicamentos que contienen nitratos (cafinitrina y otros) no pueden tomar inhibidores de la fosfodiesterasa 5 ya que su asociación puede producir hipotensión.

El paciente no debe automedicarse para solucionar su disfunción eréctil. Estos fármacos son muy efectivos y siempre deben ser recetados por un urólogo especialista (uro-andrólogo) tras un diagnóstico adecuado.

Es una forma de tratamiento con una eficacia altísima, superior al 90%. La inyección se realiza con una aguja muy fina (de insulina) y aunque parezca lo contrario, no es dolorosa.

Para que la inyección intracavernosa funcione es fundamental que un médico experto en este tratamiento le indique la dosis que debe inyectarse y cómo inyectarse.

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual utilizamos un programa de entrenamiento que facilita el aprendizaje en la técnica de inyección con muy buenos resultados.

En pacientes con disfunción eréctil severa que no responden a los tratamientos orales la inyección en un tratamiento muy eficaz y con pocas complicaciones, aunque requiere un aprendizaje y una supervisión médica especializada.

La colocación de una prótesis requiere una intervención quirúrgica para colocar unos dispositivos en el pene y en el escroto. Los dispositivos de la prótesis quedan en el interior del organismo y cuando el paciente lo desea activa la prótesis consiguiendo una excelente erección. Cuando finaliza la relación sexual, la prótesis puede desactivarse y volver al estado de flacidez.

Se considera que la prótesis es la última opción para el tratamiento de la disfunción sexual. A pesar de requerir cirugía, más del 90% de los pacientes que han recibido el implante de una prótesis están muy satisfechos.

Como acabamos de ver, todos los tratamientos para la disfunción eréctil se emplean para producir una buena erección en el momento de la relación sexual, pero no curan la enfermedad.

Recientemente se ha publicado la utilización de ondas de choque de baja energía con el objetivo de curar a pacientes con disfunción eréctil de causa vascular.

A nivel experimental, en el corazón, las ondas de choque de baja energía inducen la formación de nuevos vasos sanguíneos (neovascularización) y mejoran la circulación en el músculo del corazón. Estos estudios realizados a nivel del corazón sugieren que las ondas de choque de baja energía podrían tener efectos curativos en pacientes con disfunción eréctil vascular.

Un trabajo reciente ha presentado que los pacientes con disfunción eréctil vascular tratados con ondas de choque de baja energía mejoran su función eréctil y su función endotelial. Ningún paciente presentó dolor ni efectos adversos.

Las ondas de choque de baja energía podrían tener un efecto curativo en pacientes con disfunción eréctil vascular, pero actualmente este tratamiento debe ser considerado experimental.

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual disponemos de un moderno aparato para aplicar ondas de choque. El aparato DUOLITH SD1 de Storz Medical permite aplicar ondas de choque de baja energía a la profundidad deseada. Para la disfunción eréctil empleamos una profundidad de 15 mm. y aplicamos las ondas de choque en 5 zonas del pene para mejorar la circulación sanguínea y estimular la neovascularización.

- La disfunción eréctil puede producir una severa repercusión psicológica sobre el paciente y su pareja.

- La disfunción eréctil puede ser una señal de alarma de una enfermedad del corazón.

 - Si presenta disfunción eréctil debe consultar con un uro-andrólogo con experiencia en medicina sexual.

 - El diagnóstico y tratamiento de la disfunción eréctil debe ser personalizado y confidencial.

 - Existe un tratamiento para todo tipo de disfunción eréctil. Su uro-andrólogo debe explicarle la eficacia, seguridad y ventajas de todos los tratamientos disponibles.

 - Hay muchos hombres con su mismo problema y muchos de ellos ya han conseguido ayuda.

 - Las ondas de choque de baja energía podrían tener un efecto curativo en pacientes con disfunción eréctil vascular, pero debe ser considerado experimental.

La vasectomía es un método anticonceptivo sencillo y muy seguro que se realiza con anestesia local. En una vasectomía se ocluyen y se seccionan los conductos deferentes para evitar que los espermatozoides vayan de los testículos hasta el pene. (Figura 1) Así, el semen que sale por el pene (eyaculación) no contiene espermatozoides y por lo tanto no puede producirse embarazo.

Los testículos siguen produciendo espermatozoides, pero al no tener salida, son absorbidos por el organismo. La próstata y las vesículas seminales siguen produciendo el mismo líquido, por lo cual, el semen que se expulsa tiene el mismo aspecto, pero sin espermatozoides y sin riesgo de embarazo. Cada año se realizan en U.S.A 500.000 vasectomías.

Tras la vasectomía la sexualidad del varón no cambia con la ventaja de no tener miedo a un embarazo.

Es más fiable que otros métodos anticonceptivos.

Elimina el riesgo que las pastillas anticonceptivas pueden ocasionarle a tu pareja.

Permite disfrutar de tu sexualidad sin necesidad de preservativo y sin miedo a embarazos.

Ofrece la posibilidad de no tener más hijos de los deseados.

Evita a tu pareja la ligadura de trompas que es una cirugía abdominal (anestesia general) más agresiva y menos segura que la vasectomía.

La vasectomía es una técnica muy eficaz y con muy pocas complicaciones en manos expertas.

Debes estar seguro de no querer tener más hijos. Es importante hablarlo con tu pareja y tomar la decisión juntos.

No debes sentirte presionado ni obligado.

No debes realizarte la vasectomía si tu relación de pareja es inestable.

Aunque la vasectomía puede revertirse mediante microcirugía (vaso-vasostomia) realizada por un andrólogo experto, esta técnica no es completamente reversible.

La vasectomía se realiza con anestesia local. Aconsejamos tomar un valium de 5 mg una hora antes ya que así se relaja el paciente y la piel del escroto.

La técnica tradicional consiste en realizar dos incisiones en el escroto por encima de los testículos y localizar los conductos deferentes. Posteriormente se procede a ligar (ocluir) y seccionar los conductos deferentes. De esta manera al taponar y separar los conductos deferentes, los espermatozoides producidos en el testículo no salen con el semen.

La vasectomía realizada por un urólogo-andrólogo con experiencia es una técnica que ofrece muy pocas complicaciones.

Puede aparecer una hinchazón o inflamación leve que requieren un tratamiento con antiinflamatorios y suele ceder en 10-14 días.

Dependiendo de la experiencia del urólogo puede aparecer un hematoma entre un 1% y un 5% de los casos.

La infección es muy poco frecuente (1-3%) y si aparece necesita un tratamiento antibiótico

Puede producirse una recanalización (unión espontánea de los conductos deferentes) en menos del 0.4% de los casos. Esta complicación aparece casi siempre en los primeros seis meses. En el Instituto de Urología y Medicina Sexual le indicaremos que controles debemos realizar, para si aparece este problema, diagnosticarlo y tratarlo eficazmente.

Granuloma espermático: Si aparece puede ocasionar dolor en lugar de la vasectomía o en el epidídimo. El dolor suele desaparecer con antiinflamatorios. Rara vez es necesario realizar una pequeña cirugía con anestesia local para resolverlo.

La aparición de un dolor testicular crónico puede producirse en uno de cada mil pacientes.

NO, tras la vasectomía persisten espermatozoides en la vía seminal. Se requieren de 20 a 25 eyaculaciones, aproximadamente dos meses, para expulsar todos los espermatozoides.

Durante este tiempo deberá utilizar la misma técnica anticonceptiva que utilizaba previamente. Antes de la realización de una vasectomía le entregaremos un documento dónde le explicamos todos los aspectos referentes a la misma.

Tu sexualidad no cambia nada tras la vasectomía correctamente realizada. La vasectomía no produce cambios en:

- tu deseo sexual

- las hormonas masculinas

- tu comportamiento sexual

- tu erección (rigidez del pene)

- el placer u orgasmo

- los testículos

- tu cuerpo en general

Cuando tu urólogo te lo indique podrás tener relaciones sexuales idénticas a las previas pero sin necesidad de utilizar preservativo y sin miedo a embarazos no deseados.

La vasectomía puede revertirse mediante microcirugía. Esta técnica se denomina vaso-vasostomía y si la realiza un andrólogo experto se obtienen excelentes resultados. (ver apartado reversión de vasectomía)

No obstante, la reversión de vasectomía no es posible en el cien por cien de los casos y si tienes dudas de querer tener más hijos deberías pensarlo bien, hablar con tu pareja y con tu andrólogo.

Se denomina Vaso-Vasostomía y consiste en unir los segmentos de los deferentes seccionados durante la vasectomía. Esta unión permite de nuevo el paso de espermatozoides y su salida con el semen.

Esta presencia de espermatozoides en el semen, permite la obtención de nuevos embarazos espontáneos mediante relaciones sexuales. Si no existen problemas en la mujer, la vaso-vasostomía permite obtener más embarazos que cualquier técnica de reproducción asistida.

En la gran mayoría de varones que fueron vasectomizados y que por diferentes motivos deseen tener hijos puede realizarse una vaso-vasostomía. También puede plantearse en pacientes con dolor testicular producido por un granuloma espermático secundario a una vasectomía.

Antes de practicar una vaso-vasostomia aconsejamos realizar una evaluación previa por un urólogo experto. Esta evaluación consiste en: historia clínica completa, exploración detallada de los testículos y deferentes y estudio de hormonas.

Si la mujer es fértil, la vaso-vasostomía es más eficaz y menos costosa que cualquier técnica de Reproducción Asistida.

La vaso-vasostomía es una técnica compleja. Existe unanimidad que cuando se emplea microscopio operatorio (microcirugía), los resultados son mucho mejores que con la cirugía sin microscopio.

Por este motivo la vaso-vasostomia debería ser realizada por un uro-andrólogo con amplia formación y experiencia en microcirugía.

Consiste en unir los conductos deferentes con unos hilos de sutura más finos que un cabello humano. El diámetro de la luz del deferente es de 0,1 a 0,3 mm y las suturas que deben de usarse no se ven a simple vista, por este motivo se requiere el uso del microscopio operatorio.

En el Instituto de Urología y Medicina Sexual empleamos la técnica micro quirúrgica de las dos capas. Inicialmente, damos 6 puntos con una sutura de 10/0, para unir y afrontar perfectamente la mucosa de ambos cabos del deferente. (Figura 1, capa muco-mucosa, sutura finísima de 10/0)

Posteriormente damos de 10 a 12 puntos de una sutura de 8/0 para unir la capa muscular de ambos cabos del deferente. (Figura 2, capa muscular). Esta capa le da estabilidad y estanqueidad a la anastomosis (unión).

Finalmente, cubrimos todo con una sutura de los tejidos adyacentes al deferente, para evitar tensiones.

Con esta técnica obtenemos una anastomosis o unión de los deferentes con buena confrontación de la mucosa, con estanqueidad (sin escapes) y sin tensión. Se utiliza una anestesia general suave para evitar los movimientos del paciente durante una microcirugía tan minuciosa, pero puede realizarse con anestesia regional (epidural).

El porcentaje de éxito de la vaso-vasostomía depende de:

- Experiencia del uro-andrólogo en microcirugía.

- La técnica de la vasectomía que se utilizó.

- El tiempo transcurrido desde la realización de la vasectomía.

- Presencia de espermatozoides en el deferente en el momento de la cirugía.

- Múltiples series, presentan una permeabilidad (presencia de espermatozoides en el semen) del 75 al 99% (media 90%). La tasa de embarazos oscila entre un 51% y un 81% (media 60%). Esto depende sobre todo del tiempo transcurrido desde la vasectomía y del daño que ha sufrido el testículo.

Al ser una técnica muy cuidadosa, que se realiza con microscopio, la incidencia de complicaciones es muy baja. Pueden presentarse:

- riesgos asociados con la anestesia

- inflamación y edema de la piel

- infección (leve)

- sangrado interno en el escroto (rarísimo, menor del 1%)

- fracaso al restaurar la fertilidad

- No obstante, estas complicaciones son poco frecuentes y se solucionan con un tratamiento apropiado.

La vaso-vasostomía microquirúrgica, bien realizada, ofrece una permeabilidad (presencia de espermatozoides en el semen) en aproximadamente un 90% de los casos y una tasa de embarazos espontáneos en torno al 70% sin necesidad de realizar ningún tratamiento sobre la pareja. Esta tasa de embarazos no la ofrece ninguna técnica de reproducción asistida.

Además, la vaso-vasostomia es generalmente menos costosa que una I.C.S.I (Inyección intracitoplásmatica de espermatozoides) obtenidos del testículo del varón mediante punción aspiración o biopsia de testículo.